

Solo el mejor jamón se consigue a partir del mejor cerdo ibérico,
por lo que ARTURO SÁNCHEZ
selecciona únicamente los mejores cerdos ibéricos,
nacidos y criados siempre en libertad en las mejores dehesas.
Es por ello que, año tras año, una gran parte de los cerdos que sacrifica ARTURO SÁNCHEZ
son los denominados Ibérico Puro, el ibérico 100% criado en plena
libertad durante casi dos años, con una alimentación exclusiva a base de los productos de las dehesas -fundamentalmente bellotas y hierba- y que representan lo mejor de la raza ibérica.

El mejor cerdo ibérico es el que se cría en su hábitat natural: viviendo
siempre en libertad por la dehesa, con un desarrollo lento basado en
los productos del campo y permitiendo unas largas montaneras para completar
su engorde. Este es el cerdo que ARTURO SÁNCHEZ
selecciona desde su nacimiento para sacrificarlo en Guijuelo con una media de edad de 18 meses, superando los 21 en el Ibérico Puro 100%.

Solo en las mejores dehesas se pueden conseguir los mejores cerdos.
Para ello son necesarios terrenos quebrados en unos casos y colinas más suaves en otros, además de una densidad alta de encinas y/o alcornoques que aseguren una montanera de al menos tres meses. Estas propiedades garantizan que nuestros cerdos realicen el ejercicio necesario para desarrollar sus músculos, con una mejor infiltración de la grasa de la bellota en su carne, llegando a una reposición en montanera superior a los 60 kg. Así, de esta forma, obtenemos la mejor materia prima necesaria para elaborar el jamón ARTURO SÁNCHEZ
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