

Casi un siglo de tradiciones, experiencia y artesanía atesora hoy
ARTURO SÁNCHEZ
, después de tres generaciones elaborando productos del
cerdo ibérico.
Durante todo este periodo se han ido perfeccionando la selección
de los cerdos, las técnicas de elaboración y el cuidado en la maduración
para dar como resultado la joya gastronómica que representa hoy en
día ARTURO SÁNCHEZ
.

El legado recibido durante generaciones cobra una vital importancia
en ARTURO SÁNCHEZ
y nos diferencia del resto.
La fabricación artesana es la mejor y más valiosa enseñanza recibida de nuestros antepasados, la cual mantenemos y tratamos de perfeccionar día a día: adobos con especias y productos naturales, atados a mano, secado de embutidos y lomos en la “campana” al calor del fuego de la leña de encina…, trabajos hechos con dedicación y esmero para realzar la calidad de la materia prima empleada.
Así, todos nuestros productos se curan en secaderos y bodegas naturales de Guijuelo, con los aires fríos de las sierras cercanas de Gredos y Béjar, controlando día a día esa curación con la apertura y cierre manual de las ventanas, permitiendo ese paso de aire de forma gradual para realizar una maduración lenta, sin prisas, y así conseguir que vayan adquiriendo ese sabor y aroma que los hace diferentes.